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Cada día hago menos y soy más

Categoría: OLFATO

11/10/2007 GMT 1

Érase una vez

yolijolie @ 22:35

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Érase una vez una niña que no podía dejar de embobarse en cada pared blanca que veía, a cada agujero negro al que se asomaba. Un día, y llevada por la curiosidad de espiar en lo prohibido, decidió acercarse al lado más oscuro de su persona. Entonces, y como si lo hubiese hecho cientos de veces, se sentó en la silla de su cuarto frente a la pared de estuco lisa, dejando su mente en blanco y sin pensar absolutamente en nada. Así perduró hasta que sus piernas y brazos decidieron coger impulso para levantarse y salir de la habitación. Al poco, y como si de un acto reflejo se tratase, volvió de nuevo a coger asiento, fijando su mirada sin importar dónde pero con la misma sensación de antes: la de no pensar nada.
Los días sucedieron, y su habilidad de abstracción fue madurando. Conseguía abismarse con la velocidad del rayo, en el metro, por la calle, de pie o caminando, en la ducha o comiendo, escuchando y hablando. Hasta en los sueños se coló su vicio incontrolado, despojándola del disfrute de imaginar. Una mañana mientras se cepillaba los dientes observó frente al espejo cómo se escurrían sus orejas y mejillas. Una masa gris gelatinosa se abría paso desde su frente por entre los surcos de su cara, arrastrando las formas que en ella encontraba. Sus manos y su cuello se fueron deshaciendo a medida que la masa cogía terreno. A su paso, la estrecha cintura y sus cortas piernas se soldaron más que nunca en una única pieza sin forma definida. Todo su cuerpo se escurrió hasta desvanecer en el suelo del lavabo. Entonces reclinó como pudo su cabeza deforme y observó con terror que su cerebro ya no estaba, habitando en su lugar un abismal agujero negro. Su imagen reflejada en el espejo le permitió mirar a través del negruzco túnel y con pavorosa curiosidad pudo ver al fondo de la oquedad el suelo blanquecino y liso del lavabo. Entonces y como sucedía cientos de veces la ensimismación más temida se apoderó de ella, abstrayéndola de todo, para bien o para mal.

Las formas de su cuerpo, licuadas por la abrasividad de su cerebro, permanecerían por tiempo desperdigadas.

Con los años dibujarían la silueta de una preciosa mujer, sombra de la que pudo haber sido y no fue, por sufrir la pena de niña de no poder imaginar ni pensar nada.

21/06/2007 GMT 1

Un churro de vecina

yolijolie @ 15:35

Un mal sueño me empuja a despertarme. Aún reciente me levanto para asomarme a la ventana y ver al churrero trabajar. Con el destemple del descanso coartado voy hasta la cocina en busca de aliento, y un vaso de leche se presta como el mejor de los candidatos. El mareo pronto me da los buenos días, y por una vez, me alegro de que ocupe mi pensamiento aún viciado. La química del cerebro se va de puente dejándome a mí todo el trabajo por hacer.  Qué suplicio. Las hormonas se meten hasta con mi oído interno, pero lo hacen con contrato temporal a horas convenidas. Pronto las finiquitarán.

Suena el timbre de la puerta. Dejo mis pensamientos figurados junto al desayuno y arrastro mi cuerpo hasta la mirilla. Abro.

 

-¡Enhorabuena , hija! Ay!, no sabes la alegría que me has dado!

- Hola Mercedes, Buen día (siempre pienso, centésimas antes, en la marca de coches para dirigirme a ella sin equivocación) Me coges almorzando- y sonrío, por no saber qué añadir.

-Que me he enterao por la Beatriz, la del 7º, la que toca el piano. Ay!, qué bien!!

Qué es lo que traes? A ti no te va a pasar como a la de al lao- me apunta, reclinando la cabeza con la ceja arqueada hacia el 6º 4ª- A ella ni se le notó!, Como ya estaba tan gorda de antes,  dio a luz sin que nadie se enterase de que estuviera preñada, y claro, como tampoco se parece a ninguno de los 2, tan rubito él, con esos rizos, y esos ojos verdes tan gordotes-recuerda la mujer fijando su mirada en mis pies descalzos- pues todo hacía pensar que era adoptao, pero desde luego que con los gritos que le llegan a pegar al pobre crío, los de asuntos sociales poco trabajo iban a tener para retirarles la custodia. Así que el niño es de ellos, bueno, de ella, porque el chaval poco pinta, con lo saboría y malasombra que es la pobre.

-Hombreee, Mercedes...- sacudo estas dos palabras de mis cuerdas más afinadas, consciente de que nada de lo que diga puede atravesar el bloque de vacío que nos separa.

 

Cuando alguien obra de manera desdeñada hacia otro, tiene un motivo más allá del aparente. Cuando alguien saca conclusiones sobre lo que uno es en función de cómo actúa, lo hace siempre bajo su singular forma de pensar. Es ésta la verdadera esencia que nos diferencia a las personas. La complejidad del entramado de maneras de ser está garantizado, por banal que sea lo que al final se formule.

La extraña conversación-monólogo de mi vecina me la tomo como un sudoku emocional y no como una ofensa con la que yo deba alterarme, aliarme, mofarme, alegrarme.

Cierro la puerta con el mismo sigilo con el que no la debí abrir y me vuelvo hasta la cocina. Un olor a buñuelos ha decidido entrar por la ventana e invadir uno de mis sentidos más tocados por el embarazo.

 

Caliento de nuevo la leche para dar paso a un pensamiento nuevo: el de mojar un buen churro en ella...

07/05/2007 GMT 1

Pequeñas cosas que pasan

yolijolie @ 16:19

Una bata blanca con olor a mentol me acompaña hasta la habitación habilitada como sala de espera. El laberíntico pasillo que recorro hasta llegar es huella indeleble de los 2 pisos que tiempo atrás fue la actual consulta de dentista. Me adentro en su reformada estancia de cascados sofás que me evocan el tiempo que hace que no venía. Cojo asiento en uno de ellos mientras me rebota el silencio de un no correspondido saludo de buenas tardes de la única persona que allí se encuentra. Me incomoda. Clavada en el agrietado sillón, me alío con su confort y me relajo. Fijo entonces mi mirada en la que cree que lo cortés está en desuso, para decirle en silencio lo que pienso sobre sus escasos modales. Observo cómo observa lo que yo no miro hasta que el timbre de su móvil me substrae del encantamiento. Evito mirarla para dejar de escucharla. Me cuesta.

De fondo, el zumbido de abejorro de su voz al teléfono; en primer plano, mi voluntad de ensimismarme en algún quehacer que me separe de ella lo que disto de su persona. Como por inercia, me reclino a coger una de esas revistas que sólo me apetece mirar cuando estoy en el dentista, y la hojeo. Mi repaso insulso se detiene por un titular que dice: "Sordomuda consigue su sueño de ser modelo". A medida que leo por encima lo que el reportero ha escrito hasta llenar las 2 hojas encomendadas, hago mi peculiar trascripción sobre lo que no se dice. Observo a la modelo cómo me mira a través del papel couché y cómo me da las buenas tardes con una cordial sonrisa. Está feliz y me lo contagia, decapitándome cualquier reflexión sobre su entusiasmo por ser arquetipo de belleza en una sociedad tan frívola. Entonces, y llevada por la presencia de la que ya me cae definitivamente mal,  me entra una paranoia que no quiero controlar: imagino que doy la vuelta a la revista vigorosamente, asiéndola bien fuerte por ambos extremos del artículo, y, poniéndome en pie, exhorto todo el fuego que sale por mi boca. Le recrimino a grito pelado cómo puede ser que alguien resulte cordial y agradable a través de una maldita foto y sin tener capacidad auditiva, ésa que tan bien sabe malgastar ella en panochadas telefónicas que no hacen más que ensordecer ( todo ello mientras le señalo la foto de la escultural chica y le salpico con mi baba por la misma excitación del momento). 


Termina de hablar y coge una de las revistas que, amontonadas en la mesita central, esperan ser inspiración de perturbaciones mentales. Yo deposito la mía dando por finalizada su inspiradora lectura. En ese momento, la misma mujer mentolada de antes, me llama por mi nombre para que acuda a mi segunda tortura de la tarde.

Ya levantada, y con un pie fuera de la sala, le digo con voz seria dirigiéndome a la cotorra:  

"Hasta luego Lucas"

Recorro el pasillo de vuelta sonriendo al imaginar su cara descompuesta. Recuerdo también la otra frase que se me quedó en el tintero, aquella que iba sobre las muelas y que también decía Chiquito, y entro del todo animada a otra de las habitaciones adaptadas para la consulta del dentista, esta vez para que me maten el nervio...

30/03/2007 GMT 1

Best Seller

yolijolie @ 03:12

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He vuelto a dejar que me aplaque la opinión de un desconocido. Repaso las palabras justas que salieron de su boca y me percato que es su entonación lo que más me hiere. Pienso que lo que escuchamos viene más determinado por los gestos que vemos que por  las palabras que oímos, y también reparo en la rapidez con la que se pasa alguien por la entrepierna estos matices que yo contemplo.

Cautelosa me había acercado para suavizar los eslabones de los tristes pensamientos de aquella desconocida que lloraba frente a un gran ventanal por algo desgarrador:

-Sólo tienes que concentrarte en cualquier punto del infinito firmamento que se despliega esta noche ante ti -le decía mientras le señalaba el cielo- y recoger lo que nadie se para a ver. Verás qué llena de sensaciones te vas a sentir.

-¡¡Niña!!,-grita una persona dirigiéndose hacia ella. Me sustrae la mano que había aposentado en el hombro tras susurrar mi frase de buenas intenciones-las malas rachas pasan, y para eso estamos los amigos, no esos conocidos de los que solemos hablar en nuestras entretenidas comidas. Todos pasamos de vez en cuando por épocas así! pero, está claro que, suceden por algo. No sé muy bien por qué pero, lo averiguarás...seguro! Ah, y por propia experiencia te digo que mirando las estrellas las cosas no pasan, hay que afrontarlas sin miedo!

 

La confianza da asco pero la desconfianza también. ¿Qué coño sabe esta cómo afronto yo mis miedos?

 

Me produce resquemor notar ataques verbales mal hirientes escudados bajo la extrema energía que todo lo quiere resolver y decido marcharme. Alejarme físicamente me hace distar del momento, y cojo una perspectiva que sin moverme me cuesta. Al poco empiezo a estar donde yo lo dejé y pienso sobre mi manera de llevar las relaciones personales, alimentada por la simbiosis obtenida en ellas. La amistad se retroalimenta. Abrirme a nuevas personas me enriquece y nutre las consagradas. La antigüedad de un amigo acelera un perdón pero no lo excusa. La novedad es diferente pero no antagónica. El precio pagado esta noche por querer experimentar ha sido abandonar una fiesta a la que no debería haber ido y me ratifico en mi manera de ser haciendo las paces conmigo. Me consuelo, ya más tranquila, recordando la última despedida de soltera, que no me fue de perlas pero tuvo mejor final. Todo este arsenal de reflexiones me ha llevado de paseo a un parque que no conozco. Me detengo y me apoyo en una farola en la que los mosquitos buscan su luz en la noche. Observo que aunque peleones se entienden a la perfección pues ninguno se aleja cientos de metros a meditar. El esnifar de un perro a mis pies me abstrae de mi ensimismamiento.  Me hace ponerme firme pegada al farol. Un hombre distraído por completo lo lleva asido por el cuello y decido saludarle antes de que nos asustemos los dos, él por no percatarse de mi presencia y yo por miedo a una reacción asustadiza.  La noche es negra y mi vestido blanco de gasa transparente canta como los grillos en verano.

 

-Oye, perdona- le digo tenuemente- Perdona, lo siento. Sólo quería saber si tenías un cigarrillo. Te he asustado?

-Si. Estaba en mis pensamientos y no te he oído llegar ¿Qué hace una chica como tú por aquí a estas horas?

  Su pregunta me incomoda aunque sus palabras me rejuvenecen. Pienso sin dudar en excusar mi presencia con una mentira sin importancia, para no entrar en detalles que deseo olvidar.

-No podía dormir y hace una noche muy agradable. ¿Y Tú? ¿Tampoco puedes dormir?- el pavor del momento me hace interrogarle de manera infantil.

-Yo estoy trabajando y he salido a despejarme un poco con mi inseparable amiga. Soy escritor.

- ¿Y de que escribes? Le vuelvo a preguntar como pidiendo  tiempo muerto.

- He escrito algún libro pero ahora escribo relatos cortos para una revista.

-Caray... Qué emocionante.

-No te creas. Ahora mismo estoy desesperado por que no encuentro ningún tema para llenar mi trabajo. La creatividad, por desgracia, no tiene un interruptor para activar y desactivar... o te viene o no te viene.

Arranco a caminar y su perra se adelanta a mis pasos. Él se incorpora a nuestro ritmo tras tensarse la cuerda que lo sujeta.

-¿Y cómo son las historias que tienes que escribir?- Le reitero con el tema con ánimo de observarle mientras se explaya en contestarme. Acierto a pensar, mientras gesticula con una mano su estructurada respuesta por tenerla pensada, que ronda los cuarenta. Tiene un gesto agradable en su cara. Su chupa de piel desgastada es molde de su torso. La tranquilidad de su perra que lo mira con la lengua fuera me transmite la confianza de la que una persona desconocida carece. Me reconforta pensar que puede que el destino me premie finalmente con una interacción personal nueva interesante, y mi empeño en que así sea se realza a medida que lo oigo hablar:

-Bueno, pues escribo de todo y de nada. Historias cortas, en las que voy al grano, no me gusta perderme en muchas descripciones. También me gusta escribir en ellas cosas sobre mí, aunque lo mezclo con otras cosas inventadas y todo junto consigue dar personalidad a mis personajes. Intercalo algún dialogo donde cuelo algún ideal o algo que haga reflexionar a quien lo lea. Después añado algo de sexo o violencia, o las dos cosas juntas, por darle un toque más comercial y para rematar... un final lo más inesperado posible, algo que el lector no pueda ni imaginarse y que cuando acabe de leerlo no le salga decir otra cosa que... ¡Qué cabrón! Así, más o menos, son las historias que escribo... o me gustaría escribir.

Lo escucho con atención, y acierto a preguntarle si en algo puedo yo ayudarle pues la compañía es grata y el reto interesante. Mi imaginación no tiene límites, y quizá le aporte lo que le hace falta. Con escasa credulidad, se anima a contestarme la inesperada pregunta:

-Me hace falta una buena inspiración, una musa que baje y logre que mi imaginación funcione y me ayude a encontrar a ese personaje que de solidez a una buena historia.

Se calla. Nuestro paso se detiene justo delante del portal de una casa.

-¡Bueno!.-intercepta.- Aquí vivo yo.

 

Sin saber bien con qué entrecortadas frases acompañadas de gestos afables, acabo entrando en su casa. Observo de un vistazo que todo el salón huele a escritor. Al fondo, un ordenador encendido y un cenicero repleto de inspiraciones apagadas. A los lados, estanterías colmadas de libros viejos por releídos. Y en la entrada, yo, el capricho de un creador. Mi atisbo no relativiza el tiempo pues tengo conciencia de que permanezco de pie buen rato esperando su vuelta con dos gintonics.

Su tardanza me hace indagar qué habitación lo tiene retenido sin dejarlo salir. Sigo el rastro del pasillo que lo ha raptado, y asomo mi cabeza por las dos habitaciones que me cruzo. Ambas están completamente vacías y tienen en común el color rojo de sus paredes y las cortinas de gasa blanca de escasa largura. Su voz turbada pero silenciosa me llega de la última habitación del pasillo. No acierto a entenderle y me acerco hasta la puerta sin que me vea.

-Ya tengo mi historia, ya tengo mi historia, ya tengo mi historia, ya tengo mi historia, ya tengo mi historia.....- le oigo decir. Asomo mi cabeza. Cajas y escombros amontonados en la entrada de la habitación me entorpecen verlo. Se percata de mi presencia al derrumbarse una de ellas y se descubre ante mi completamente desnudo. Me mira con los ojos exacerbados y mi invita a pasar, con la misma calma con la que una hora antes yo lo invité a charlar. Alarga su mano para ayudarme a  entrar con el mismo gesto afable con el que me convidó a su casa.

-Esta noche tú has  reencarnado un personaje- me puntualiza en susurros- he hablado de mí y hemos dialogado. Ahora- prosigue, mientras me enseña su erección- estoy teniendo sexo contigo mientras me pajeo pensando en ti, oooh mi musa...

y......¿ahora? , ¿ qué toca ahora?- canturrea sonriente mientras desenvaina un cuchillo de entre cartones que alcanza a rasgar la manga de mi vestido.

Pego un chillido ensordecedor que me lo guillotina con una bofetada que me abre la mejilla haciéndome caer de vuelta al pasillo.

Estoy aterrorizada, trato de incorporarme con todo mi cuerpo tembloroso. Recorro el pasillo pero mis piernas flaquean y tropiezo una y otra vez, aterrada por querer salir.

Salgo despavorida queriendo retomar el paseo de vuelta. Busco enloquecida el punto de luz de la farola que nos presentó para huir con vida de allí pero la negrura espesa de la noche me confunde. Agarro al chucho para que me indique el camino y su naturaleza fiel me ayuda a correr lo que mis pies dan de sí. Sin mirar atrás  corro, corro y corro hasta llegar a la carpa de donde no debí salir. Allí nadie me ha echado de menos pero yo a ellos sí.

  

Busco el gran ventanal donde poder contemplar la noche que empieza a abrirse. Mis ojos llorosos turban el horizonte pero la perra relame mis mejillas mojadas. Las dos hemos salido del infierno de un perturbado. Empiezo a buscar consuelo en mi atormentada existencia y recuerdo mi afirmación categórica: yo pienso que lo que escuchamos viene más determinado por los gestos que vemos que por  las palabras que oímos aunque reparo en la rapidez con la que se pasa alguien por la entrepierna estos matices que yo contemplo. Rompo a llorar.

El precio pagado esta noche por querer experimentar, ha sido abandonar una fiesta a la que no debería haber ido, pero me ratificaré en mi manera de ser, y volveré a hacer las paces conmigo.

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La historia original de la cual surge este plagio es de Akiv, un gran escritor que no debería fiarse de sus lectoras, por inspiradores que puedan resultarle sus comentarios....... ;-) 

 

Un beso!

 

07/03/2007 GMT 1

Duplicado de llaves

yolijolie @ 10:42

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Mis ojos llorosos encharcan mis pestañas agrumándolas como el peor de los rímels. Permanezco inmóvil con la mirada perdida en la cama que poco antes fue testigo de nuestra disputa, sólo mis manos se mueven para frotar mis picosos ojos, dándome un gusto momentáneo que despista por segundos mi profunda pena. No lo entiendo. Lo importante de la relación siempre fue sentir las ganas de volver sin importar de dónde. Besarnos la boca sin pretender apropiarla. Que nuestro deseo se centrara en querer tener a nuestro lado a una persona feliz pero no por un motivo interesado. Libertad de pensamiento y de acción. Dos almas unidas por el sentimiento y no por la razón.

Repaso aún exhausta tus atronadoras palabras, ésas que me habían martilleado la cabeza haciéndome huir del escenario cargante, saliendo desbordada de dolor y dejando tras de mi un portazo y un adiós. Busqué, ya en la calle, el oscuro cielo que nada me recrimina pero la pesadumbre al poco me ha hecho volver. Y aquí estoy de nuevo, con la misma desazón y postura, y aquí sigues tú, tumbado en el mismo lado de la cama donde te dejé pero ahora con un silencio que descifra los ruidos más significativos: el roce de la sábana al darme tu espalda me da las buenas noches. Un clic al apagar mi luz te contesta con la misma empatía, dando por finalizado el entreacto de la obra de nuestra vida.

Durante la noche, no consigo arreglar un repetitivo sueño por más que aprieto los ojos, y acaba por desvelarme. Me acerco a tu oído tragando la angustia con exceso de saliva buscando el reset bajo tu cobijo pero tú duermes con postura rara, inaccesible. La ceguera con visiones me obliga a buscar claridad fuera. Me levanto a tientas sigilosa, como si encender la luz o hacer ruido pudieran interpretarse como continuidad del diálogo zanjado. Abro el grifo de la ducha con el mismo cuidado. Con decaimiento por lo poco dormido, espero impaciente con la esponja entre mis manos a que el agua de la ducha me de la limosna de la templaza, que caiga por fin caliente en mi enjabonado sombrero de poros. La esponja brota espuma a borbotones como si el exceso fuera a perpetuar más el aroma en mi cuerpo. Me froto fuerte queriendo borrar las huellas de horas antes. Me seco mis partes nobles con delicadeza como presagio de las caricias que espero recibir. Me estrujo los pechos con voluntad de recolocar piezas del puzzle que pronto deseo descomponer. La realidad del nuevo día que aún no asoma me espera a pocas horas teñida del color del enfado y en mi mano está moldearla para arreglar la última toma de nuestra riña. Con la misma alerta y reserva me recorro el pasillo a tientas de vuelta en busca de tu calor, desnuda y con el sabor de la miel que acabo de beber. Pero en mi camino tropiezo con algo que emite un estruendoso pitido de pato de goma y el llanto de un niño arranca de la habitación contigua. Sin previo cálculo enciendo repentinamente la luz y una voz grave pero amable me invita con sosiego desde la cama a que me meta en ella, que el biberón no le toca hasta las 6 y yo debo de descansar.

 

Debo dejarme en casa y no llevar encima el duplicado de llaves que el vecino de al lado me dio por si las moscas y no aturdirme de esta manera cuando me enfado contigo. Recojo con la velocidad del rayo mi ropa esparcida por el lavabo antes de que su mujer regrese del hospital de su turno de noche y me vea desnuda frente a la puerta de la habitación donde su marido duerme plácidamente desde las 22h.

27/02/2007 GMT 1

Me quedo de piedra

yolijolie @ 11:06

mi granate

Qué aburrida que estoy repantigada todo el día en el escritorio. Algunas amigas de tiempos ancestrales, han conseguido buen puesto en museos de renombre, contempladas, lo que nunca imaginaron. Otras, las más bellas, se pasean entre festines salpullendo de ostentad, con excesos innecesarios, lo más simplón. Las más sueltas hacen botellón y se ponen hasta arriba de ácido. Acaban deshechas, lógico, aunque algunas se resisten. Entonces es cuando salen de su boardilla con la amenaza de un bisturí. Bendita juventud... toda la vida por delante tirada por el retrete...

Y es que no es oro todo lo que reluce: hace poco contemplé con triste costumbre ya, precipitarse al vacío una compañera desde el balcón contiguo. Mala vida la que llevó, soportando cargas excesivas, presiones desmedidas. Esto acaba por machacarte, abriendo brecha sin duda.

En la playa me gustaría a mí estar, fresquita en plena orilla, tan brillante recién mojada, y secada al solo entre baño y baño, dejándome arrastrar por el oleaje sin más. De allí provengo, alguno se fijó en mis formas y belleza y desde entonces me mantiene, hasta que él quiera, y en días tediosos como el de hoy, echo mano de mis plácidos recuerdos, sin olvidar la fortuna de que aquí estoy a salvo de las mafias que por allí corrían.

A puñados se llevaban a las más chiquitas para cementarlas o enyesarlas con finalidades constructivas, según ellos. Mi más sentido pésame a la madre que las vio erosionar.

Otras, son escaladas y resquebrajadas las de menor suerte. Las más foráneas permanecen bajo escarcha, hielo, y moho, pisoteadas por inconscientes pero viendo crecer vida a su alrededor, y eso lo envidio desde mi más tranquila morada.

Ahora me han plantado una compañera con un look de lo más pijo en forma de pirámide. Alardea de traer suerte o no sé qué historia. Tallada y esculpida, así cualquiera no resulta interesante. Pero mi belleza natural, sin llegar a ser preciosa, me hace más substancial a ojos del entendido.

Y dicen que no estoy viva, por no tener cierta cualidad, pero conozco seres más muertos que se libran de estarlo porque dicen respirar.

Al agua embotellada, manantial de vida, se le atribuyen mis propiedades pero sigo siendo inerte estando llena de cualidades que vitalizan por dentro y fuera.

Espero no dejarte de piedra con lo que digo porque lo que resulta duro es serlo de verdad.

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23/12/2006 GMT 1

Saco la bota María que me voy a descalzar

yolijolie @ 15:35

Esta noche es Noche Buena y mañana Navidad, saca la bota Maríaaaaa...         

En los pisos de ahora, similares a los establos de entonces por lo menos en lo que respecta a dimensión (cada cual que lo limpie cuando quiera), mientras mandas a María a por vino tú ya has ido. Cancioncilla ésta la de cada año de irrefutable letra machista. Debería abolirse este canturreo que nos persigue estos días. No es canción que implante alegría en buena sintonía con la familia, pero podría ser utilizada exclusivamente con aquella sobrina-cuñada-tía  progre-feminista-superguay que tanto odias y que ves más de lo que aún quisieras.De utilizarlo para tal fin, sugiero completar el repertorio dedicado, siempre acompañado con mirada punzante que quisiera sacarle los ojos, con las siguientes estrofas de reiteradas llamadas a María (¿estructuradas en su día con el intento de hacer que la pobre mujer no cesara en sus obligaciones?): "María, María, ven acá corriendo, que el chocolatillo se lo están comiendo", "Y si quieres comprar pan más blanco que la azucena en el portal de Belén la Virgen es panadera" y por último "A esta puerta hemos llegado cuatrocientos en cuadrilla si quieres que nos sentemos saca cuatrocientas sillas".   

...que me voy a emborrachaaaaaar (...)

cantar esto a pulmón a tu hijo, con anisete del Mono en mano y cucharilla de postre raspándola emulando no se sabe aún que instrumento, incita a normalizar una acción etílica que lejos está la sociedad de quererlo aceptar. Podríamos remediar el mal acierto de la confección de este provocador villancico, con un final resolutorio, diciendo, "niños no bebáis, esto es broma, no bebáaaaais..." pero no, porque prosigue:" Ya vienen los Reyes por aquel camino, ya le traen al Niño sopitas con vino". Sugiero en este caso, añadir  lo de "En mi casa hay dos vecinos, un marido y su mujer, y aunque no sea Nochebuena también montan su 'belén'...", para que el niño vea lo poco católico que anda el padre de familia y lo lejos de la connotación religiosa con la que inicialmente fueron concebidas dichas cancioncillas. 

"En el portal de Belén gitanitos han entrado y al Niñito de María los pañales le han robado".         

Xenófobo. El que se anime a plantarse en el rellano para cantársela al vecino,se expone a no saber qué invitados asomarán la cabeza tras su puerta.Puede que solo se ría el niño de ver a su padre de nuevo haciendo el imbécil.

Rima asonante bonita donde las haya: "En el portal de Belén hacen Luna los pastores para calentar al niño que ha nacido entre las flores". Pero no me cuadra con la de : "Ay del chiquirritín chiquirriquitín metidito entre pajas, ay del chiquitirrín queridín, queridito del alma" ¿qué significa? ¿Soy yo una mente calienturienta? Mirando el repertorio, me declino a que el boca a boca va distorsionando las letras originales, porque otras como " Esta noche nace el Niño y no tengo qué llevarle, le llevo mi corazón, que le sirva de pañales" llevan de poético lo que yo de religiosa. Lo mismo sucedería con "En el Portal de Belén hay una granada hermosa que la pintó San José con su mano poderosa" y que sigue con: "Ya se ha abierto la granada, ya ha salido el sol divino para casarse con rosa, Santo Domingo el padrino". Yo definitivamente confeccionaría un pupurri Light que dijese: "La granada abierta, el sol que sale, y la mano de José poderosa, me están poniendo nerviosa!"  

Y por úlitmo, mi más bonito hallazgo, este que dice: "Fíjate qué rubia, mira qué morena,¡ay, qué buena noche que es la Nochebuena!"

Fueron los ángeles del Belén promotores del piropo del andamio?  http://corazones.org/biblia_y_liturgia/temporadas/adviento_navidad/canciones%20.htm   (villancico En el Portal de  Belén)

      
El Ave María del Bisbal o el Así es María de Ricky Martin serían buena solución ante tal concierto mal estructurado y sin sentido al que recurrimos estos días por aquello de la Navidad.

Feliz Noche Buena en cualquier sentido.

27/11/2006 GMT 1

Viernes noche

yolijolie @ 22:06

Viernes noche. Despedida de soltera de amiga de la infancia. Llego 30 minutos tarde. Acelero el paso. Me canturreo con asfixia la misma melodía de siempre: "tengo que cambiar, tengo que cambiaar..." mientras me acerco a grandes zancadas al punto de encuentro. Ninguna cara conocida. Deduzco que son ellas por el volumen de mujeres concentradas en la puerta de un Telepizza. Decido presentarme en la lejanía, con sonrisa exagerada y un ¡ hola! con correspondencia nula. Beso sin miramientos a toda y cada una de las allí presentes, repitiendo mi nombre como si en ello les fuese la vida. Un total de diez veces, el mínimo que necesitaría yo para recordar los suyos. Empiezo a hacer asociaciones para no olvidarlos: Ascen de ascensor, porque es alta, ya está; Ana, la que me llamó para citarme; Merche, cantante; una con cara de Raquel, otra con cara de Esther, y aquellas dos, las pijas, una se llama.. _tu nombre es Yolanda?_pregunto _psí. Se congela el tiempo y añado:_anda mira como yo! ( pero no como yo..) Oigo risas. Me toca el turno de firmar en un delantal con forma de falo. Sigo en mi línea y tardo horrores en decidirme qué poner "porque ahora estarás esposada pero no atada" y firmo rápido rellenando espacios con besos y pasando el testigo a la compañera. Firmamos todas. El rebaño decide abrirse paso dirección casa de la homenajeada. La pastora anda acicalándose pensando que tiene una cena con mi clon no clon la Yolanda. Me endosan una cámara de usar y tirar para que haga de reportera en el momento que nos abra la puerta de su casa y de su corazón. Soy la última del desfiladero de hormigas que sube por las escaleras, y cuando llego arriba temo que ya esté de vuelta del viaje de novios, pero llego a tiempo de besarla, y por sorpresa mía, se alegra y mucho. Decido tirarle una foto a su cara sonriente y otra a mis encías felices justo antes de recordar que esa cámara no la revelaré yo. La sientan, le colocan la diadema con polla de plástico, banda de miss cachonda, y le endosan un ramo de prepucios rosas. Lista. Bajamos por donde subimos y distribuyen gente en los coches. Yo me quedo fuera. Esto no me pasaba ni jugando al pañuelo en la hora del recreo. Revindico mi puesto como fotógrafo de la boda que soy: -y yo con quién voy?- pregunto mientras pienso que tendría que haber cogido el mío. Una voz con rizos acepta llevarme en su Ford fiesta rojo del año catapún al que empiezo a alabar por puro agradecimiento. Chapa impecable-le digo, mientras me dejo una hernia discal en un bache. Se sonríe. Resaltar algo objetivo siempre es un punto asegurado. Ella y las otras dos acompañantes siguen hablando de sus cosas. Todas, a excepción de las pijas y la Ascen son compañeras de trabajo de mi amiga. Todas, a excepción de las pijas y la Ascen tienen temas intrascendentalmente importantes que hablar. Todas, a excepción de la conductora de rallis, tienen menos de cuarenta y están emparejadas. Todas, menos yo, lo saben. Desacierto en preguntar, por la cara que pone, si tiene hijos, a lo que me pregunta que qué años le echo a lo que yo me precipito en decir 25, y ante su inexpresiva faz resuelvo decir "42?" Totalmente subjetivo. Desisto en querer arreglar su cara. Definitivamente le caigo mal. Decido callarme. Aparcamos y bajamos. Además de fotógrafa soy guardaespaldas de las 3 amigas. Por fin vislumbro a la Novia pero anda entre risas y sigo batallando sola. Me quiero ir. Me río. Sigo caminando un buen trecho. Podríamos haber bajado andando pero omito el comentario. Me sonrío.

Una de las salas del restaurante se abre únicamente para nosotras. Una mesa larga repleta de embutido y un radiocedé en el suelo frente a una desusa chimenea. Por fin cruzo palabra con mi amiga, y le cuento cómo he ido a parar hasta allí, mientras el gallinero sigue cacareando de fondo. Si acabase trabajando en la gestoría a la que pertenecen, lo primero que haría sería escupir al jefe e insultar al hijo, subiría los sueldos y pagaría pluses por puntualidad. Montaría un despacho sólo para la rizos y una guardería para todas las madres. Y todo por verlas cambiar de tema un ratito.

 

 

-¿En el presupuesto entra la sangría de cava?- pregunta la contable fiscal –sólo las de vino- aclara la camarera.-Y no se pueden cambiar? -No. -pues traiga cocacolas-concluye.
-...y traiga las sangrías que entran, también! – grito yo indignada por su apropiación del mando de la nave. Todas se callan, como si de una asociación de exalcohólicos se tratase la fiesta. Recuerdo que soy un polizón y añado: "para emborrachar a la novia!, hay que bebérselo todo esta noche!"

 

me pregunto:

¿dónde he dejado mi bote?

 

 

 

 

Cansadas de su monotema, deciden abrir fronteras al otro lado de la mesa, justo cuando ya me había acostumbrado a mi selfservice: mi tostadita de paté por aquí, mi queso en lonchas por allá, mis dos sangrías bien puestecitas frente a mi, a mano la que ya era mi cámara: fotos de yo y la novia; yo y la chimenea; yo y las pijas de fondo; yo y mi venganza: instantáneas sin avisar del resto de congregadas.

-Bueeno!!- emerge una voz de ultratumba-y en qué trabajáis el resto, vamos a ver?

-vendo Swarovski en el Corte Inglés. –dice la Ascen mientras se me rompe una de las tostadas que estaba untando.

yo- dice la pija clon- en el ayuntamiento de Barcelona.

- y tú?-preguntan a la otra pija

-yo en Barcelona.

- y dónde trabajas tú? –refiriéndose a mi. Tomo aire:

 

"En la mayor empresa de España, qué digo: del mundo! Menudo problema con la cena de Navidad nos llevamos. Dónde conseguir un servicio de catering para tanta gente!, ay,ay.. de verdad.. y dónde congregarnos a todos? somos de un especial.. y ninguno organiza ná,oye!, yesque andamos tan escasos de tiempo!

.....

 

 

Estoy en el paro" aclaro con voz de locutora de noche.Estallan a reír. Me como el paté con los dedos y añado seria:"pero en mis ratos libres soy multiorgásmica. Me hago amigas explicando técnicas sexuales. Hay quien piensa que para tener orgasmos vaginales basta con tener vagina.. un milagro se necesita! ¿Y las que esperan correrse en la primera cita cuando realmente por lo único que se está es por esconder barriga y gracias?. Lo que hay que hacer es darle mucho a la lengua.-aclaro mientras pelo una banana_hablar mucho vaya. Come plátano, amiga!! Grito a la novia a modo de conclusión, cogiéndola por la mandíbula para hacerselo engullir asido a modo de navaja.

Acabo de salir de un exorcismo. Mi vergüenza escénica y mi aburrimiento vencidos con una puesta en escena que no podría repetir aunque quisiera. Minidiscurso bien acogido, preámbulo de la próxima media hora de monólogo. Sirvo botella de cava, enciendo la radio y nos ponemos a bailar la contable fiscal, la Swarovski, la novia y yo. Recuerdo que no me sé sus nombres y sigo bailando. Dejo mi cámara a otra para que nos tire fotos. Encantada acepta. Me sale trabajo de contable en la gestoría. Me preguntan dónde ir después y si quiero algo. -Sí: irme!!!- digo sin saber por qué.

Se ríen sin apenas escucharme.

Soy la reina del mambo.

Cada día hago menos y soy más.





 

11/11/2006 GMT 1

No hay refrán que no sea verdadero

yolijolie @ 14:07

Cuánta razón tienen los dichos. Hablaba con mi gran amiga por teléfono, y si hiciéramos recuento, unas diez frases hechas han aflorado en el transcurso de la charla. Cuando llegamos al absurdo de la conversación siempre echo mano de manera puramente instintiva a uno de ellos para encauzarla, como señal de humo de que me estoy enterando de "por dónde van los tiros". Por su naturaleza popular, también me ayudan a dar aquel consejo que mi corazón y mi cabeza no se ponen de acuerdo en pronunciar,  pudiendo decir lo que pienso pero eximiéndome de la responsabilidad que para mi conlleva hacerlo, o por lo menos, del éxito que pueda comportar seguirlo, porque si algo sale mal no puedo evitar pensar que no debería haberlo dicho.
Hoy divagamos sobre el volumen de faena que en el trabajo le tienen encomendado y el trabajo que tengo yo para encomendarme uno; sobre una llamado inesperada de alguien de su pasado y sobre mi falta de voluntad en desquitarme de llamar a alguien que aún está presente; sobre mi persistente manía en creer que tengo que cambiar, y lo peor aún, creer que lo conseguiré, y sobre mi alegría de ver como su vida promete ser maravillosa y sobre el entusiasmo que le echa al vaticinar lo bien que me va a ir en la mía; sobre su obstinada manera de querer normalizar su extraordinaria forma de ser, y cómo no, sobre el tamaño de sus pechitos. Con voluntad de demostrar el poder de los refranes, podría transcribir la hora de conversación mantenida con un puñado de frases hechas.

 Sería algo así como:
--Aliss, ¿qué tal estamos?
-- con faenica, ya sabes... haz cien y no hagas una y como si no hubieras hecho ninguna pero pa' lante como los de Alicante.
-- Pues cada cual que aguante su san Benito. Quien quiera peces, que se moje el culo.
--¿Tú qué tal?
--Poca cosa nueva. Quien mucho duerme poco vive.
--No por mucho madrugar amanece más temprano. El que madrugó una bolsa se encontró, pero más madrugó el que la perdió.
-- Pero el que madruga, caga más temprano Aliss.
--¿Y?
-- Pues que quien no se arriesga, no pasa la mar.
-- A la que no está acostumbrada a bragas, las costuras le hacen llagas, y para ti las de esparto son de seda.
-- Ay...El buen ojo del amo engorda al caballo. Qué tendrá mi hijo de feo que yo no se lo veo.. Ninguna mujer es fea por donde mea y tu te agachas mucho para mirarme...tú eres lesbiana, sí,sí...Oye, ¿te volvió a llamar?
--No. Le contesté correcta sin más.
--El que escucha lo que no debe, oye lo que no quiere...
--Gato escaldado, del agua fría huye.
--Tú no huyes, simplemente que agua pasada no mueve molino y poner en marcha el ventilador es para esparcir la mierda. Basura que se bota, no se vuelve a recoger.Ayy lo que vale mi Aliss...
--Tú, que me ves con buenos ojos. Y tú qué, ¿sin noticias de Dios?
--No. Sólo un sms.
--Quién mucho se despide pocas ganas tiene de irse.
--Es difícil... subí como palmera y estoy cayendo como coco..     
--Tranquilo, piojo, que la noche es larga. 
--¿Por qué me dices eso Aliss? (no todos los refranes se entienden..)
--Porque Zamora no se ganó en una hora. Lo que tenga que ser será, y a otra cosa mariposa. Y, cómo siempre, no hay mal que por bien no venga aunque nunca se puede decir de esa agua no beberé y ese cura no es mi padre.
--Si es que agua que no has de beber déjala correr, pero a veces es tan difícil...los días que pasan son saltos de pulga (para relacionarlo con el del piojo (¿?))
y donde hubo fuego cenizas quedan.
--Bueno amiga, sábado sabadete, camisa nueva y un polvote
--Sí, yendo yo caliente, que se ría la gente.
--.. este dicho viniendo de tu mente calenturienta..está mal usado..
--..y a las diez, en la cama estés, en buena compañía y con un pecho fuera...bueno, pechito.. Un besico mi Aliss!
--Otro pa ti!!
Dedicado a mi Aliss. Quien tiene un amigo tiene un tesoro.
Dedicado a la humanidad: Quiéreme cuando menos lo merezca, que será cuando más lo necesite.

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